Experimenta · Bienestar
Nadie se mueve de aquí
Yoga, masajes, peluquería, maquillaje y manicura, todo en la Villa. No hay que reservar en ningún sitio, ni coger el coche, ni ponerse de acuerdo sobre a qué hora sale todo el mundo. Vienen ellos.
Vienen ellos
Cinco cosas que no hay que ir a buscar
Cada una tiene su plazo, porque cada una depende de una agenda distinta. Se cuadra antes de la llegada y así la hora la elige el grupo.

Yoga
Es lo que más se pide. Trabajamos con dos profesores de la zona y viene el que esté libre ese día. Hasta dieciséis personas a la vez, en el sitio del jardín que elija el grupo: hay varios y sirven todos.
En verano se hace temprano, antes de que apriete. En invierno, en el cenador, con la estufa de leña encendida.
PLAZO SIN FIJAR

Masajes
Los hace la misma persona que da la clase de yoga, y trae su camilla. Se monta donde el huésped diga: en el jardín, en el cenador o en su propia habitación.
Es lo único de la Villa que se reserva de uno en uno. Cada cual elige si quiere y cuándo, sin que dependa del grupo.
PLAZO SIN FIJAR
Peluquería
Viene a la Villa. Es lo que resuelve la mañana de un día en que hay algo que celebrar, sin que nadie tenga que salir ni cuadrar hora en un sitio.
PLAZO SIN FIJAR
Maquillaje
También aquí, y con espejo y luz de verdad: cada habitación tiene la suya y no hay que pelearse por un baño.
PLAZO SIN FIJAR
Manicura
De una en una o varias seguidas, en el porche o donde apetezca. Es de las pocas cosas que se pueden hacer mientras se conversa.
PLAZO SIN FIJAR
Sin pedir nada
Lo que ya está puesto
Buena parte del descanso no se reserva: está ahí desde que se abre la puerta.
El jacuzzi de leña
Exterior, para ocho personas. Se enciende por la tarde y está listo para la noche. En enero es el mejor sitio de la casa.

La piscina
Doce metros por seis, limpia y disponible los doce meses del año. No está climatizada, y a quien viene del norte de Europa eso le importa menos de lo que parece.

La sombra
Cuarenta metros de pérgola cubiertos del todo. Debajo hace varios grados menos y no se oye nada.

El jardín seco
La otra cara del jardín mediterráneo: el que no pide agua y está igual de bien los doce meses.

Silencio para leer
Con catorce personas en casa, encontrar un sitio callado con luz de día es el lujo más difícil. Aquí hay varios.

El porche al amanecer
El sol entra por la mañana. Es donde acaba yendo todo el mundo sin que nadie lo proponga.
Una aclaración
No verás a ningún huésped en estas fotos
Las fotos de yoga que hay en esta página son de la profesora, que sabe que están publicadas. De las clases y de los masajes con huéspedes no hay ni una.
Nos parece que ese rato es del huésped y de nadie más. Una casa que se alquila entera y no tiene recepción tampoco debería tener a alguien haciendo fotos mientras te dan un masaje.
Lo contamos con palabras, y la escena se la imagina cada uno.
R.S.V.P.
Lo que se pide con antelación
Nada de esto es obligatorio y nada tiene formulario. Se dice por WhatsApp y queda resuelto antes de llegar.
El jacuzzi, la piscina, la sombra y el silencio no se piden: ya están puestos.
Solo hay que decir qué apetece
Escribiendo por WhatsApp con las fechas y el número de personas. Se cuadra antes de la llegada y ya está resuelto.