7 a 14personas, un solo grupo
5 mindel aeropuerto
7 haen el Parque Natural del Turia
20 hde respaldo de conexión
28bajo techo climatizado
Facturaa nombre de la empresa
365días al año
1.099 €la villa entera por noche
La fachada de Villa Paula y la piscina al atardecer
Chimenea de leña encendida en el salón de Villa Paula, en invierno
Cenador cerrado y climatizado de Villa Paula, Valencia

Empresas

El equipo trabaja todo el día. Nadie lo diría

Lo que pregunta una empresa, contestado antes de escribir.

«We had a corporate get together with 10 people attending and we had plenty of space to work together.»

Natasha · mayo 2025

¿Cuándo y cuántos sois?

Te decimos si está libre y cuánto cuesta. Sin dejar datos.

Siete hectáreas para un solo equipo

Todo pasa dentro de la finca

El desayuno
La reunión
La caminata
La cena
La conversación de las doce
Dos americanas colgadas de un árbol del jardín de Villa Paula, durante una jornada de equipo

Lo que de verdad se viene a hacer

Juntos sin estar pegados

Una empresa que paga un retiro no paga unas vacaciones. Todo el mundo sabe que está trabajando, aunque lo esté pasando bien.

Lo que casi siempre hay que arreglar es la confianza. Un director que no se entera de las cosas hasta que es tarde, y un equipo que cree que levantar la mano habla mal de él. Eso no se arregla en una sala con un proyector.

En un hotel la sala tiene turno: hay que dejarla libre a la una porque entra el servicio de comidas, y la conversación que iba a algún sitio se corta en seco. A las seis el grupo se deshace, cada uno a su habitación, y con suerte algunos coinciden a cenar.

Aquí no hay turno, ni sala que desocupar, ni nadie que entre a montar mientras hablas. Se para cuando el grupo para. Y tampoco hay que estar todos en el mismo sitio: la gente se reparte por la finca y se vuelve a juntar sola, sin que nadie lo organice y sin que nosotros intervengamos.

Las habitaciones tienen televisión. En los grupos de empresa no se enciende.

Ocho motivos que hemos visto

Por qué un equipo se junta fuera de la oficina

Hacer balance del año

Cerrar lo que ha pasado y ordenar lo que viene, lejos del sitio donde ocurrió.

Conocerse mejor

Equipos que trabajan juntos a diario y nunca han comido juntos sin un motivo.

Presentar o revisar un producto

Enseñarlo, desmontarlo y discutirlo sin que nadie mire el reloj de la sala siguiente.

Lanzar una estrategia

Los dos días en que se decide el año siguiente y todos tienen que salir diciendo lo mismo.

Celebrar un cierre

Un negocio firmado, una ronda, un proyecto entregado. Celebrarlo y dormir aquí.

Trabajar las aptitudes del grupo

Formación de verdad, con el grupo partido en dos o en tres y sitio para cada parte.

Trabajo en equipo

Cocinar una paella juntos o levantar una pieza en el torno enseña más que un taller.

Conocer mejor a cada uno

Hay equipos que vienen con un facilitador, un coach o un psicólogo. La casa está preparada para ese trabajo: sitio para partir el grupo, rincones para una conversación de dos y espacios donde no oye nadie.

Nueve sitios donde sentarse

Dónde acaba trabajando la gente

Mesa del porche de Villa Paula

La mesa del porche

El sol entra por la mañana. Es donde se habla de verdad, antes de que empiece el día.

La mesa larga de Villa Paula puesta para catorce, en el porche

La mesa larga

Catorce personas sentadas a la vez, con sitio para el portátil y para el café. Es la mesa a la que vuelve el grupo entero.

Mesa de mármol junto a la piscina de Villa Paula, con sillas de forja azules

La mesa de mármol de la piscina

Junto al agua, con las sillas de forja. Nadie la llamaría sitio de trabajo y es donde acaban las reuniones de tres o cuatro.

Mesa bajo la pérgola de buganvillas blancas del jardín de Villa Paula

La pérgola de buganvillas

Buganvillas blancas y jazmines por encima, y el jardín al fondo. A mediodía es la sombra que todo el mundo busca.

Grifo de cerveza artesanal en el jardín de Villa Paula

El grifo de cerveza

Cerveza artesanal de grifo, en el jardín. La conversación que no sale en una sala sale aquí, y eso también es trabajo.

Mesa en el patio de cactus de Villa Paula

El patio de cactus

Varias mesas en el patio seco, apartadas del resto. Es donde se van los que necesitan hablar sin que les oigan.

Mesa bajo el gazebo de la huerta de Villa Paula, iluminada de noche

El gazebo de la huerta

Mesas bajo el toldo, entre la huerta, con las luces encendidas al caer la tarde.

Mesa del cenador de Villa Paula junto al ventanal, con la huerta al fondo

El cenador

Cerrado, climatizado y para veintiocho. Es donde acaban las jornadas largas cuando fuera hace frío, y donde va el proyector si hace falta.

Cena de un equipo en Villa Paula después de una jornada de trabajo

La cena, después

Nadie coge el coche para volver al hotel. Se cena en casa y se sigue hablando.

Sin organizar nada y sin preguntarnos

Lo que ya está y no hay que pedir

La piscina

Privada, limpia y abierta los doce meses. No climatizada.

La bañera nórdica de leña

Para ocho personas, al aire libre, todo el año. Se enciende y ya está.

Las tres chimeneas

Con la leña puesta. No hay que pedirla ni pagarla aparte.

La mesa de billar

Del siglo XVIII, y se usa. No está de adorno.

El ping-pong

Fuera, al lado del jardín. Aparece solo después de comer.

La biblioteca

Ciento veinte volúmenes de arte español y valenciano, y sillones para leerlos.

La finca entera

Siete hectáreas de finca, con su mandarino y sus caminos. Se sale a andar sin avisar a nadie.

Y lo que se te ocurra

Hay más juegos y más sitios de los que caben aquí. Se pregunta y ya está.

Un ejemplo, no un programa

Un día, montado

08:30 · El desayunoPan hecho esa mañana, huevos de las gallinas y fruta de la finca, en el porche.
09:45 · Salida al campoCuarenta y cinco minutos en coche. El transporte se organiza desde aquí.
10:30 · El acueductoDos horas entre el recorrido de la Peña Cortada y el picnic a mitad de camino. O se baja a comer a uno de los pueblos de al lado.
16:00 · Vuelta a la VillaMasaje, bañera nórdica de leña, piscina, ping-pong. O nada, que también cuenta.
20:00 · La cenaClase de paella valenciana a leña con José Zafra, o noche italiana: aperol, pizza de masa madre y helado italiano.
23:00 · WhiskysY chocolates, junto a la chimenea. Es la hora en la que se dicen las cosas que no se dijeron por la mañana.

Ni paquete cerrado ni lista de sitios

El trabajo va donde cada empresa lo ponga

Hay equipos que trabajan la mañana entera después del desayuno y salen por la tarde. Otros salen primero y se sientan al volver. Otros se encierran los dos días y solo bajan a cenar. La casa no opina.

Lo que no cambia es que un día como ése también es trabajo. Caminar dos horas con alguien de tu equipo hace por la confianza más que una sesión de la tarde, y por eso el paseo no es el descanso del programa: es parte del programa.

Las salidas —el acueducto romano de la Peña Cortada, el Castillo de Chirel, Valencia con un historiador— se organizan desde la casa, con transporte, hora y comida. No hay que buscar aparcamiento ni averiguar por dónde se sube.

El acueducto romano de la Peña Cortada, a cuarenta y cinco minutos de Villa Paula

La privacidad no es un extra

Un solo grupo. No hay recepción, no hay horarios

La casa no se comparte. Mientras el equipo está aquí no hay otro grupo, ni mostrador de entrada, ni un conserje que sepa quién baja a desayunar. Nadie pasa por delante de una reunión camino de su habitación.

La finca son siete hectáreas, con mandarino Clemenules en producción, dentro del Parque Natural del Turia, y 4.500 metros cuadrados de jardín. No se ve la casa del vecino porque no hay casa del vecino. Una conversación en el jardín es una conversación privada, sin que haya que buscar una sala para tenerla.

Se reserva directamente con nosotros, sin intermediarios, y la factura la emitimos nosotros. El precio que se ve es el precio: no hay comisión de nadie por medio.

Sofás y mesas bajas montados en el jardín de Villa Paula para un grupo de trabajo

Un filtro, no un techo

De siete a catorce: el tamaño del grupo que decide

Un consejo, un comité de dirección, un equipo que tiene que decidir algo: casi siempre son entre ocho y catorce personas. Es un tamaño incómodo para el mercado. Un hotel quiere cuarenta y una finca de eventos quiere ciento veinte.

Esta casa está dimensionada para ese grupo, y no para uno más grande. Catorce personas caben sentadas a la misma mesa, oyéndose sin levantar la voz, y luego se reparten por la casa sin estorbarse. Con treinta no funcionaría ninguna de las dos cosas.

Por eso no aceptamos grupos mayores durmiendo. No es una limitación que disimulemos: es la razón por la que esto funciona para quien viene a trabajar.

Lo que se prepara antes de que llegue nadie

La llegada

Llegadas escalonadas, vuelos de noche, alguien que aparece un día antes. Se organiza para que nadie espere en la puerta con la maleta.

Ambientar la casa

Si la estancia tiene un motivo concreto, la Villa se prepara para ese motivo. Es lo que hacemos de todos modos con quien viene a celebrar algo.

Destinar espacios

Hay varios salones, un cenador cerrado y climatizado para veintiocho y una sala con proyector y pantalla grande. Se decide qué se usa para qué antes de llegar.

Alguien a mano

Hay una persona a disposición del grupo para resolver una cuestión técnica o una compra de última hora. Es lo que más tranquiliza a quien ha montado la jornada.

Espacio y acceso

Cien metros de calle asfaltada por doce de ancho, y siete hectáreas de campo alrededor. Entra una furgoneta, un remolque, o un vehículo que haya que enseñar rodando dentro o fuera del asfalto.

Las comidas

Un equipo que trabaja no cocina al mediodía. Se organiza con antelación: así funciona la cocina en Villa Paula.

La factura

Factura con IVA desglosado, a nombre de la empresa. Es lo que casi ninguna casa de alquiler ofrece y lo primero que pregunta cualquier departamento de administración.

Cien por doce, y siete hectáreas

Sitio para lo que no cabe en un hotel

La calle interior es privada, está asfaltada y mide cien metros de largo por doce de ancho. Caben veinte vehículos, y también un remolque, un camión pequeño de montaje o un coche que necesite rodar sobre firme.

Alrededor hay siete hectáreas de campo. En ellas se puede preparar un recorrido de tierra para probar vehículos todoterreno, hablándolo con antelación. Es terreno privado: nadie mira y no hay que pedir permiso a nadie.

Hay además garaje y punto de recarga eléctrica. Son de las cosas que no se piensan hasta que hacen falta, y entonces no hay ninguna alternativa cerca.

Calle interior asfaltada de Villa Paula, de cien metros por doce, con sitio para veinte vehículos
100 × 12 mde calle interna asfaltada
Paella preparada para un equipo en el jardín de Villa Paula

A minutos del recinto ferial

Si el equipo viene por una feria

El recinto ferial está a diez minutos del aeropuerto, y la Villa a cinco. Un equipo de seis u ocho personas que viene a montar un estand puede dormir junto, aparcar el vehículo dentro, cenar en casa después del montaje y salir por la mañana sin atravesar la ciudad.

Es lo contrario de repartirse en habitaciones de un hotel de paso, y sale mejor de precio cuando el equipo pasa de cuatro personas.

El mínimo son dos noches. Así que un equipo puede entrar el martes y salir el jueves, que es como funcionan las ferias y los días que un hotel cobra más caros.

Las tres cosas que preocupan de verdad

Que se caiga la conexión

Fibra con malla dentro y en el jardín, tres puntos de red por cable y un respaldo 5G con veinte horas de batería. Lo compramos después de una noche en que se cayó todo, no por catálogo.

Que llueva

El cenador está cerrado, climatizado y con estufa, y admite veintiocho personas sentadas. Dentro hay varios salones. Un día de lluvia no cambia el plan.

Que algo falle

Ofrecemos atención 24 horas, los 7 días, durante toda la estancia. En estos años se ha ido la luz y se ha cortado el agua, y nadie se quedó sin cenar ni sin ducharse.

Lo que más se pregunta

¿Cuánto cuesta?

Desde 1.099 € la noche la villa entera, IVA incluido, con un mínimo de dos noches. En esa cifra entran la casa completa, los salones, el cenador, los jardines y la finca. Las comidas y las experiencias se presupuestan aparte.

¿Se emite factura a nombre de la empresa?

Sí, con IVA desglosado. Es lo primero que pregunta cualquier departamento de administración, y lo que casi ninguna casa de alquiler puede ofrecer.

¿Cuál es la estancia mínima?

Dos noches. Un equipo puede entrar el martes y salir el jueves.

¿Dónde se reúne el equipo?

Donde quiera. Hay varios salones, un cenador cerrado y climatizado para veintiocho con proyector y pantalla grande, una mesa larga para catorce, tres chimeneas, un porche y el jardín entero. Se decide antes de llegar qué se usa para qué, y luego se cambia sobre la marcha.

¿Se puede trabajar en el jardín?

Sí. La fibra llega con malla dentro y fuera, así que se trabaja igual en la mesa larga, en el porche o en la mesa de mármol que está junto a la piscina.

¿Organizáis vosotros las actividades?

Las que hay que preparar sí: la clase de paella, el torno de alfarero, el flamenco, los masajes y las salidas al campo. El resto está puesto y se usa cuando apetece, sin avisar a nadie.

¿Qué pasa si llueve?

El cenador está cerrado, climatizado y con estufa de leña, y admite veintiocho personas sentadas. Dentro hay varios salones y una sala con proyector y pantalla grande.

¿Y si se cae la conexión?

Fibra con malla dentro y en el jardín, tres puntos de red por cable y un respaldo 5G con veinte horas de batería. Lo compramos después de una noche en que se cayó todo.

¿Cabe una furgoneta o un remolque?

Sí. La calle interior es privada y asfaltada, mide cien metros por doce y caben veinte vehículos, además de un coche con remolque o un camión pequeño de montaje. Hay garaje y punto de recarga eléctrica.

R.S.V.P.

Lo que se pide con antelación

Nada de esto es obligatorio y nada tiene formulario. Se dice por WhatsApp y queda resuelto antes de llegar.

Llegadas escalonadasR.S.V.P.
Ambientar la VillaR.S.V.P.
Destinar espacios de trabajoR.S.V.P.
Comidas de jornadaR.S.V.P.
Clase de paella o de cerámica para el equipoR.S.V.P.
Salida al campo con transporte y picnicR.S.V.P.
Masajes en la VillaR.S.V.P.
Furgoneta o remolqueR.S.V.P.
Factura a nombre de la empresaR.S.V.P.

El mínimo son dos noches, así que un equipo puede entrar el martes y salir el jueves.

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Entrada y salida

Entrada a partir de las 15:00
Salida hasta las 10:00

Distancias

Aeropuerto de Valencia: 5 min
Centro de Valencia: 15 min

Registro turístico

CV-ARU000608-V
Categoría oficial de cinco estrellas

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