


Empresas
La Villa entera para tu equipo, a cinco minutos del aeropuerto
De 7 a 16 personas, siempre para un solo grupo. Lo que necesite el equipo se prepara antes de que llegue: no hay un paquete cerrado, hay una casa que se adapta y dos personas al otro lado del teléfono.

Cómo suele usarse
Jornadas, retiros y convivencias
Equipos que se encierran dos días a decidir algo. Departamentos que quieren trabajar juntos fuera de la oficina. Empresas que traen a su gente de otras sedes. Y quien necesita enseñar algo a un grupo reducido sin que sea en un salón de hotel.
El grupo se aloja en la Villa. Lo demás se habla por teléfono, porque cada caso es distinto.
Lo que se prepara antes de que llegue nadie
La llegada
Llegadas escalonadas, vuelos de noche, alguien que aparece un día antes. Se organiza para que nadie espere en la puerta con la maleta.
Ambientar la casa
Si la estancia tiene un motivo concreto, la Villa se prepara para ese motivo. Es lo que hacemos de todos modos con quien viene a celebrar algo.
Destinar espacios
Hay varios salones, un cenador cerrado y climatizado para veintiocho y una sala con proyector y pantalla grande. Se decide qué se usa para qué antes de llegar.
Espacio y acceso
Cien metros de calle asfaltada por doce de ancho, y siete hectáreas de campo alrededor. Entra una furgoneta, un remolque, o un vehículo que haya que enseñar rodando dentro o fuera del asfalto.
Las comidas
Un equipo que trabaja no cocina al mediodía. Se organiza con antelación: así funciona la cocina en Villa Paula.
La factura
Factura con IVA desglosado, a nombre de la empresa. Es lo que casi ninguna casa de alquiler ofrece y lo primero que pregunta cualquier departamento de administración.
Cien por doce, y siete hectáreas
Sitio para lo que no cabe en un hotel
La calle interior es privada, está asfaltada y mide cien metros de largo por doce de ancho. Caben veinte vehículos, y también un remolque, un camión pequeño de montaje o un coche que necesite rodar sobre firme.
Alrededor hay siete hectáreas de campo. En ellas se puede preparar un recorrido de tierra para probar vehículos todoterreno, hablándolo con antelación. Es terreno privado: nadie mira y no hay que pedir permiso a nadie.
Hay además garaje y punto de recarga eléctrica. Son de las cosas que no se piensan hasta que hacen falta, y entonces no hay ninguna alternativa cerca.
A minutos del recinto ferial
Si el equipo viene por una feria
El recinto ferial está a diez minutos del aeropuerto, y la Villa a cinco. Un equipo de seis u ocho personas que viene a montar un estand puede dormir junto, aparcar el vehículo dentro, cenar en casa después del montaje y salir por la mañana sin atravesar la ciudad.
Es lo contrario de repartirse en habitaciones de un hotel de paso, y sale mejor de precio cuando el equipo pasa de cuatro personas.
El mínimo son dos noches. Así que un equipo puede entrar el martes y salir el jueves, que es como funcionan las ferias y los días que un hotel cobra más caros.

Cómo se ve
Dónde acaba trabajando la gente

En el cenador
Cerrado, climatizado y para veintiocho. Es donde acaban las jornadas largas cuando fuera hace frío.

En la mesa larga
Dieciséis personas caben sentadas a la vez, con sitio para el portátil y para el café.

En el porche, a primera hora
El sol entra por la mañana. Es donde se habla de verdad, antes de que empiece el día.

Junto a la chimenea
Los sillones están puestos para que dieciséis personas mantengan una sola conversación.

En la calle interna
Cien metros de asfalto privado, y siete hectáreas de campo alrededor.

La cena, después
Nadie coge el coche para volver al hotel. Se cena en casa y se sigue hablando.
Las tres cosas que preocupan de verdad
Que se caiga la conexión
Fibra con malla dentro y en el jardín, tres puntos de red y un respaldo 5G con veinte horas de batería. Lo compramos después de una noche en que se cayó todo, no por catálogo.
Que llueva
El cenador está cerrado, climatizado y con estufa, y admite veintiocho personas sentadas. Dentro hay varios salones. Un día de lluvia no cambia el plan.
Que algo falle
Ofrecemos atención 24 horas, los 7 días, durante toda la estancia. En estos años se ha ido la luz y se ha cortado el agua, y nadie se quedó sin cenar ni sin ducharse.
Lo que más se pregunta
¿Se emite factura a nombre de la empresa?
Sí, con IVA desglosado. Es lo primero que pregunta cualquier departamento de administración, y lo que casi ninguna casa de alquiler puede ofrecer.
¿Cuál es la estancia mínima?
Dos noches. Un equipo puede entrar el martes y salir el jueves.
¿Cabe una furgoneta o un remolque?
Sí. La calle interior es privada y asfaltada, mide cien metros por doce y caben veinte vehículos, además de un coche con remolque o un camión pequeño de montaje. Hay garaje y punto de recarga eléctrica.
¿Qué pasa si llueve?
El cenador está cerrado, climatizado y con estufa de leña, y admite veintiocho personas sentadas. Dentro hay varios salones y una sala con proyector y pantalla grande.
¿Y si se cae la conexión?
Fibra con malla dentro y en el jardín, tres puntos de red y un respaldo 5G con veinte horas de batería. Lo compramos después de una noche en que se cayó todo.
R.S.V.P.
Lo que se pide con antelación
Nada de esto es obligatorio y nada tiene formulario. Se dice por WhatsApp y queda resuelto antes de llegar.
El mínimo son dos noches, así que un equipo puede entrar el martes y salir el jueves.
Cuéntanos qué necesita tu equipo
Lo más rápido es escribir por WhatsApp con las fechas y el número de personas. Contestamos nosotros, no un formulario.