


Alojamiento
Una Villa entera para grupos de 7 a 16 personas
Siempre para un solo grupo: no hay recepción, no hay otros invitados y no hay horarios de nadie más. Seiscientos cincuenta metros dentro y cuatro mil quinientos de jardín. Lo que sigue no es una lista de comodidades: son los sitios donde la gente acaba estando.

Dormir
Siete habitaciones con nombre, dieciséis plazas y cinco baños, repartidas de modo que un grupo grande no duerme apilado. Cada una tiene tema, color y sus propios cuadros.
Todas con aire acondicionado frío-calor, smart tv y radiadores de invierno. Las camas separadas de dos de ellas se unen para formar cama de matrimonio.

El salón principal
La chimenea, y los sillones dispuestos alrededor de ella para que dieciséis personas puedan estar en una sola conversación. No en corrillos separados: en una.
Leña incluida.

El comedor
Mesa extensible donde dieciséis personas comen dentro de la Villa sin ir estrechas. La bordean dos aparadores gemelos llenos de vajilla de colección.
Copas de cristal, vasos, tazas y platos para todos. La vajilla antigua de Limoges se saca a petición, avisando antes.

Cocinar
Cocina Smeg de noventa centímetros —parece de los años cincuenta y es de ahora—, con horno y una campana grande. Encimeras de mármol de Carrara blanco. Está pensada para cocinar de verdad para dieciséis, no para calentar.
Amasadora, tostadora y licuadora KitchenAid. Cuchillos Arcos, siempre afilados. Cacerolas, sartenes y utensilios de todos los tamaños.

El café
Tres formas de hacer café, porque cada uno tiene la suya: espresso KitchenAid con su molinillo, cápsulas Nespresso, o café de filtro.
Si falta algo que quieres y no está, se pide. Estamos localizables para cualquier cosa que haga falta en la cocina.

El billar
Mesa de billar del siglo XVIII, en uso. No es un objeto de exposición: se juega. Sobre ella hay juegos, y se puede pedir ajedrez, damas, backgammon o bingo.

El cine
En el mismo salón que el billar: sonido 7.1 Marantz de ciento cuarenta vatios, proyector Epson y pantalla de gran formato. Las dieciséis personas caben sentadas en los sofás que rodean la pantalla.
En verano el aire frío. En invierno se enciende la chimenea, o los radiadores si prefieres ver la película sin fuego.

Leer
Leer no es solo mirar palabras. Junto a la chimenea del cine hay doscientos cuarenta libros de arte español: imágenes de todo lo que puede llamarse arte ligado a Valencia y a España.
Y en la habitación de viajes, libros para perderse en Japón, Nueva York o Singapur.

El arte
La Villa se amuebló durante siglos, no se decoró en una tarde. Hay óleo, grabado y lienzo en las zonas comunes y en cada habitación.
Aquí las piezas se restauran, no se sustituyen. Es la diferencia entre una casa que se decoró y una que se fue reuniendo. Lo que hay se cuenta al llegar.
La cerámica
Cerámica restaurada de cinco siglos, y el damero cobalto y blanco de la fachada que da a la Villa su cara.

El porche
El sol sale por la mañana y entra aquí. Está justo donde tiene que estar, y es el sitio al que va todo el mundo sin que nadie lo proponga. Tiene una parte de sofás y otra de mesa, y caben todos a la vez.
Nevera pequeña para lo de cada día. Bajo los almohadones hay cerámica azul cobalto que es una obra en sí misma; taparla es una pena, pero sentarse encima sin ellos lo es más.

La piscina
Privada y exterior, y limpia y disponible los doce meses del año. No está climatizada, así que en verano se usa todo el día y en invierno la usan sobre todo los invitados del norte de Europa.
En la línea de agua va el damero cobalto y blanco, el mismo que en la fachada. Alrededor, tumbonas y sombrillas para todo el grupo.

El jacuzzi de leña
Exterior, para ocho personas, y con estufa de leña de verdad: se enciende y tarda en calentar, como una chimenea. Funciona los doce meses.
Hay que avisar antes para tenerlo caliente a la hora que se quiera.

Pérgola de 40 metros
Cuarenta metros cubiertos por jazmines, buganvillas y rosas, y cubiertos del todo, no a medias. Una pérgola así no se planta: tarda decenios en cerrarse. Ésta ya está cerrada.
Es lo más fotografiado del jardín, y lo único que sería imposible de replicar aunque se copiara todo lo demás.

La higuera centenaria
Una higuera de más de cien años, con sombra propia suficiente para una mesa debajo.

El cenador
Cenador cerrado para veintiocho personas, con climatización y estufa. Es la respuesta a la pregunta de qué pasa si llueve.
La barbacoa
Barbacoa de brasa, en su sitio propio del jardín.

El fogón
El fogón es otro sitio, en otro punto del jardín. Fuego abierto, para arroz o para estar alrededor.

El horno de barro
Horno de barro de leña, el tercero de los tres fuegos exteriores. Ninguno de los tres está donde los otros.

Las áreas de juego
No están fijas: se mueven por los distintos jardines según convenga al grupo y a la edad de quien viene.

La Virgen del dosel
Cierra el dosel de la Villa una Virgen de los Desamparados del siglo XVIII, pintada a mano. Pieza única, sin firma.

Las dos pérgolas pequeñas
Además de la grande hay otras dos, más recogidas, cubiertas de buganvilla blanca y rosa. Dan sombra en los puntos donde la grande no llega.

El patio de los cactus
Un jardín de cactus y planta de secano, que es la otra cara del jardín mediterráneo: el que no pide agua y está bien los doce meses del año.

La huerta
La huerta es un sector con entidad propia dentro del jardín, no un bancal escondido detrás de la casa.
Desde este año hay huerta de invierno, así que en enero también se recoge algo.

El aparcamiento
Cien metros de calle interior asfaltada por doce de ancho. Caben veinte vehículos, y también un coche con remolque, que es lo que casi ninguna casa puede ofrecer.
Útil para quien viene con caballos, con motos, o con material para una feria. Punto de recarga eléctrica y garaje.

El campo de mandarinos
Seis hectáreas y media de mandarino Clemenules alrededor. En invierno se recoge, y se huele desde el jardín.
Dónde se duerme
Siete habitaciones, ninguna con número
Cada una tiene nombre, color y sus propios cuadros. La Villa es blanca y cobalto; cada cuarto rompe esa regla para tener identidad propia: el azul griego de la Mediterránea, el naranja de la de las flores, el verde de la de viajes, el borgoña de la Taurina, el azul marino de la Naval.
Las camas se configuran. Hay dieciséis plazas, y cómo se reparten depende del grupo: las mismas camas se separan en individuales o se unen para formar una de matrimonio. Si el grupo necesita otro reparto, se cambia antes de la llegada: basta con decirlo. Preferimos hablarlo a que alguien duerma incómodo por no preguntar.







Incluido
Lo que ya está puesto cuando se llega
No hay que pedirlo y no se cobra aparte.
La Villa preparada
Seis horas de trabajo antes de cada llegada, y flores cortadas del jardín ese mismo día en todos los baños.
Ropa de cama y toallas
Sábanas de algodón y toallas de 550 gramos. Blancas para dentro, grises para la piscina.
Lo básico de la cocina
Una despensa de bienvenida que se entrega al llegar: café, té, azúcar, aceite, sal, pimienta y pan. Suele dar para toda la estancia, salvo el café. Champú, gel y crema en los baños.
Clima y smart tv
Aire acondicionado frío-calor y smart tv en cada habitación, radiadores de invierno en toda la Villa y dos chimeneas con leña incluida.
Conexión que aguanta
Fibra con malla en la Villa y en el jardín, tres puntos de red y un respaldo con veinte horas de batería.
Aparcamiento
Sitio para veinte vehículos, garaje y punto de recarga eléctrica.
Atención los siete días
Localizables durante toda la estancia. Si algo falla, se resuelve el mismo día.
Lo que dicen quienes ya han estado
Dos de más de cien evaluaciones
La realidad supera con creces las fotos: la villa es espléndida, las habitaciones están impecables y las comodidades, como la piscina, la zona de barbacoa y la sala de cine, son fantásticas. Te sientes como en casa de inmediato. Una joya poco común que recomiendo ampliamente con los ojos cerrados a cualquier familia o grupo de amigos.
Oliver · Francia · once personas, una semana
Si en las fotos parece impresionante, en persona lo es mil veces más. La llegada y la salida fueron fáciles y flexibles. Silencioso, verde, cuidado, lleno de pajaritos que cantan; la casa tiene todo lo que necesitas. Nos ha recargado las pilas y creado momentos inolvidables.
Sara · España · dos noches con amigos
La pregunta que nadie hace en voz alta
Qué pasa si algo se rompe
Esta es una casa de más de quinientos años en el campo. En estos años se ha ido la luz, se ha cortado el agua y se ha caído la conexión. No lo escondemos, porque lo que importa no es que ocurra: es qué pasa después.
Cuando se fue la luz
Dos días, en pleno verano. Llenamos la Villa con más de cien velas y candelabros, y les cocinamos nosotros para que no les faltara nada. Aquellos invitados se fueron diciendo que la casa parecía de otro siglo. Era verdad.
Cuando se cortó el agua
Trajimos agua mineral para que nadie se quedara sin beber algo fresco, y llenamos los depósitos con agua de fuera para que todo el mundo pudiera ducharse.
Cuando se cayó la conexión
Compramos un router 5G con veinte horas de batería. Desde entonces la fibra tiene respaldo, y por eso está en la lista de arriba: no es un adorno técnico, es la respuesta a una noche concreta.
Por qué lo contamos
Porque a nadie le ha bajado de cinco estrellas por un corte de luz. Lo que se recuerda es quién estaba al otro lado del teléfono. Ofrecemos atención 24 horas, los 7 días, durante toda la estancia.
Antes de escribir
Lo que más se pregunta
¿La Villa se alquila entera o por habitaciones?
Siempre entera y siempre para un solo grupo. No se comparte con nadie. Durante la estancia, la Villa, la piscina y las seis hectáreas y media de naranjos y mandarinos de alrededor son del grupo.
¿Cuál es la estancia mínima?
Varía según la época del año y la fecha concreta. Lo más rápido es preguntarlo por WhatsApp, con las fechas en la mano.
¿Se puede llegar y moverse sin coche?
Sí. Se organizan los traslados con conductores propios y furgonetas de ocho plazas. El traslado tiene coste, que cobra quien presta el transporte y se dice antes de reservarlo. También hay parada de metro cerca, a unos quince minutos del centro.
¿Se admiten mascotas?
Se admite un perro de hasta veinticinco kilos, consultándolo antes de reservar.
¿A qué hora se entra y se sale?
La entrada es a partir de las 15:00 y la salida hasta las 10:00. Si el grupo llega antes y no se puede adelantar, recogemos el equipaje en el aeropuerto para que sigan el día ligeros.
Si te interesa el fondo
Por qué hacemos las cosas como las hacemos
Escribimos una carta contando lo que pensamos: la tierra, el oficio de aquí, la comida y por qué no nos interesa crecer mucho. No hace falta leerla para venir, pero está ahí.
R.S.V.P.
Lo que se pide con antelación
Nada de esto es obligatorio y nada tiene formulario. Se dice por WhatsApp y queda resuelto antes de llegar.
La disposición de las camas no es una limitación y las llegadas se organizan. Preferimos hablarlo a que alguien duerma incómodo por no preguntar.
Reserva directa, sin intermediarios
Reserva directa con los propietarios, sin comisiones de portales. Se habla con nosotros, se emite factura y se acepta tarjeta o transferencia.
Ver disponibilidad Escribir por WhatsAppOtras formas de usar la Villa
Lo que dicen los grupos
5,0 sobre 120 evaluaciones
En Airbnb, con la condición de Superanfitrión. Y cinco estrellas también en la clasificación de la Generalitat Valenciana.
Mis amigos y yo disfrutamos de una estancia maravillosa celebrando mi 30 cumpleaños en Villa Paula. La villa es absolutamente impresionante, con mucho espacio tanto en el interior como en el hermoso jardín.
Sin duda, el mejor Airbnb en el que me he alojado. La casa es abrumadoramente bonita. La piscina y los jardines son preciosos y están muy bien cuidados.
La casa y el jardín son absolutamente impresionantes. Había espacio suficiente para doce de nosotras: salas de estar, películas en la pantalla grande, comidas alrededor de la gran mesa, la piscina.

