
En los salones
Los cuadros están donde se vive, no en una sala de exposición. Se cena delante de ella y los niños pasan corriendo por debajo.
Experimenta · Arte
Villa Paula no se decoró en una tarde. Se amuebló durante siglos, y eso se nota en que casi nada hace juego y todo tiene sentido.
Doscientos cuarenta
Doscientos cuarenta libros dedicados a mostrar imágenes: pintura, cerámica, arquitectura, oficio. Todo lo que puede llamarse arte ligado a Valencia y a España, reunido en un solo sitio y al lado del fuego.
Leer no es solo mirar palabras. Un libro de imágenes se lee distinto: se abre por cualquier página, se deja, se vuelve. Es lectura para una tarde de enero con la chimenea encendida.
Y en la habitación de viajes hay otra estantería, con libros para perderse en Japón, Nueva York o Singapur.
En las paredes
En las zonas comunes y en cada una de las siete habitaciones. Nombrar la técnica dice lo que hace falta saber: no son reproducciones.

Los cuadros están donde se vive, no en una sala de exposición. Se cena delante de ella y los niños pasan corriendo por debajo.

Cada cuarto tiene nombre, color y sus propios cuadros. La mediterránea, la blanca, la de las flores, la naval, la de viajes, la taurina y la de los niños.
Cinco siglos de piezas, restauradas. Y el damero cobalto y blanco de la fachada, que es la cara de la casa y el origen de todo lo demás.
Aquí las piezas se restauran, no se sustituyen. Es la diferencia entre una casa que se decoró y una que se fue reuniendo. Lo que hay se cuenta al llegar.
Un oficio que se está acabando
Hubo en Valencia un oficio entero dedicado a pintar abanicos a mano. Quedan muy pocas personas que sepan hacerlo.
Dos piezas de la casa salieron de esa mano: el espejo tríptico de la habitación blanca y el cuadro de cabecera de la de las flores. Son dos cuartos distintos unidos por la misma pintora, y quien lo sabe ya no vuelve a mirarlos igual.
Siglo XVIII
Tiene más de doscientos años y está en uso. No hay cordón, ni cartel, ni advertencia: se juega. Una casa donde el mueble antiguo no se puede tocar es un museo con camas, y esto no es eso.
Lo que hay en las paredes tiene su historia, y no está escrita en ninguna parte: se cuenta andando por la casa, pieza por pieza, con el tiempo que haga falta.
No es un recorrido con horario ni un guion aprendido. Si al grupo le interesa, se dice y se hace.
R.S.V.P.
Nada de esto es obligatorio y nada tiene formulario. Se dice por WhatsApp y queda resuelto antes de llegar.
Los libros, la cerámica, los cuadros de las paredes y el billar no se piden: están ahí desde que se abre la puerta.
Villa histórica del siglo XVI
Alquiler vacacional de la Villa entera
+34635676888
WhatsApp o teléfono
Entrada a partir de las 15:00
Salida hasta las 10:00
Aeropuerto de Valencia: 5 min
Centro de Valencia: 15 min
CV-ARU000608-V
Categoría oficial de cinco estrellas