Esquí en Valdelinares
Para el grupo en el que no todos esquían
Valdelinares está a menos de dos horas. Quien sube a la nieve va y vuelve en el día. Quien no esquía se queda en una casa con jacuzzi de leña, dos chimeneas y sol de Valencia. Nadie se sacrifica.

La sierra y la ciudad
Nieve garantizada, y sin masificación
Valdelinares está a dos mil metros, en la sierra de Gúdar, y tiene cañones de nieve en toda la montaña. Eso significa que hay nieve aunque el invierno venga seco, que es justo lo que no se puede dar por hecho en casi ningún otro sitio.
Es una estación pensada para aprender: pistas sencillas, escuela con más de treinta profesores y jardín de nieve para los niños. Para quien viene de un país sin invierno y quiere ver nieve por primera vez o ponerse unos esquís, es más fácil que una estación grande y no hay colas largas.
Y el pueblo tiene menos de cien habitantes, así que el viaje no se acaba cuando cierran las pistas: Valencia está a la misma distancia, con sus restaurantes, su mercado y su mar.
El día
Se sube por la mañana y se cena en casa
Valdelinares está a unos ciento cuarenta kilómetros por la A-23, algo menos de dos horas. Las pistas cierran sobre las cinco de la tarde, así que se llega de sobra a cenar aquí.
La estación está a dos mil metros en la sierra de Gúdar, con nieve producida cuando no la hay natural, y es de las más sencillas para quien empieza. El desayuno puede servirse antes de que salga el coche.
Hay sitio para veinte vehículos dentro de la finca, y garaje si hay que dejar el material a cubierto.
El problema de verdad
La nieve no es el problema. El grupo, sí
En casi todos los grupos que van a esquiar hay gente que no esquía. Padres que acompañan, parejas que no quieren, amigos que prefieren no gastarse el día en una pista.
Alojarse en la montaña resuelve el problema de la mitad del grupo y se lo crea a la otra mitad: quien no sube pasa el día en un pueblo pequeño y helado, esperando a que los demás vuelvan.
Aquí es al revés. Los que esquían suben y vuelven; los que no, tienen una casa entera con jardín, jacuzzi y quince minutos hasta Valencia.


Al volver
Un jacuzzi de leña después de un día de pistas
El jacuzzi es exterior, de leña, y caben ocho. Se enciende con tiempo para que esté a punto cuando el coche vuelve de Valdelinares.
Y dentro hay dos chimeneas de leña encendidas, con la leña incluida. No es lo mismo volver de la nieve a un apartamento con radiadores que a una casa con fuego.
Para los que se quedan
El día de quien no sube a la nieve

La biblioteca y el billar
Con la chimenea al lado. Es donde la gente acaba pasando la mañana sin darse cuenta.

El cine
Proyector y pantalla, para la tarde que no apetece salir.

El jardín en invierno
Valencia tiene sol en enero. Los sofás del jardín se usan los doce meses.
Y la ciudad a quince minutos, para quien prefiera pasar el día en Valencia mientras los demás esquían.
Antes de escribir
Lo que más se pregunta
¿A qué distancia está Valdelinares?
A unos ciento cuarenta kilómetros por la A-23, algo menos de dos horas en coche. Se sube por la mañana y se vuelve a dormir aquí.
¿Y si solo la mitad del grupo esquía?
Es justo para lo que sirve esta casa. Los que suben van y vuelven; los que se quedan tienen jardín, jacuzzi de leña, biblioteca, cine y Valencia a quince minutos.
¿Se alquila por habitaciones?
No. La Villa se alquila entera y siempre para un solo grupo, de siete a dieciséis personas. No hay nadie más en la casa.
¿Hay sitio para el material?
Sí. Hay garaje y sitio de sobra dentro de la finca, con aparcamiento para veinte vehículos.
¿Se puede desayunar antes de salir?
Sí. El desayuno se sirve en la franja que elija el grupo, así que se puede ajustar a la hora a la que sale el coche.
¿Está la piscina disponible en invierno?
La piscina se mantiene limpia los doce meses, pero no está climatizada. El que sí funciona todo el año es el jacuzzi de leña.
R.S.V.P.
Lo que se pide con antelación
Nada de esto tiene formulario. Se dice por WhatsApp y queda resuelto antes de llegar.
El jacuzzi es de leña y tarda en calentar. Se enciende con tiempo si se sabe a qué hora vuelve el grupo.
Dónde ocurre
Una Villa del siglo XVI, entera para el grupo
Siete habitaciones, cinco baños, 650 m² de casa y 4.500 m² de jardín, a cinco minutos del aeropuerto de Valencia y quince del centro. Siempre para un solo grupo.
